Una curiosidad que reconforta: los “tres momentos buenos” y cómo mejoran tu bienestar

En un mundo lleno de notificaciones, prisas y tecnología, a veces lo que más funciona es lo más simple.
En lo mejor de hoy queremos dedicar este viernes 20 de febrero de 2026 a tu salud un recordatorio amable (y con respaldo científico): dedicar un minuto al día a escribir tres cosas buenas que te hayan pasado puede mejorar el bienestar y reducir el malestar emocional de forma medible.
Qué dice la ciencia (y por qué importa)
Este ejercicio —conocido como “Three Good Things” o “tres cosas buenas”— se ha estudiado en distintos contextos y, según un repaso divulgativo reciente, un mes anotando tres cosas positivas al día se asocia con mejoras en niveles de felicidad y descenso de síntomas depresivos.
Lo interesante es que no se queda en un grupo concreto: se ha observado que puede ayudar a perfiles muy distintos, desde adolescentes en contextos difíciles (por ejemplo, jóvenes en zonas urbanas de Kenia) hasta personas mayores (como mujeres mayores en Suiza).
Y esto encaja con lo que vienen mostrando revisiones científicas sobre intervenciones de gratitud: en promedio, tienden a aportar beneficios modestos pero consistentes en bienestar, especialmente cuando se sostienen unos días/semanas.
Por qué funciona
Porque cambia el foco. No “niega” los problemas, pero le dice al cerebro: “oye, también han pasado cosas buenas”. Ese pequeño entrenamiento diario hace que empieces a detectarlas antes, casi sin querer.
En resumen: no necesitas una vida perfecta para sentirte mejor. A veces basta con mirar con un poco más de intención.
Cómo hacerlo (en 60 segundos)
Cada noche, antes de dormir, anota:
- Tres cosas buenas que hayan pasado hoy (pequeñas o grandes).
- Por qué fueron buenas para ti (una frase por cada una).
Ejemplos:
- “He paseado 10 minutos al sol (me despejó).”
- “Un cliente me dio las gracias (me recordó que mi trabajo importa).”
- “He cenado tranquilo (descansé de verdad).”
Esta “segunda línea” (el por qué) es clave: convierte una lista en un recuerdo emocional útil.
Esta noticia nos deja una idea preciosa: por mucho que avancemos, el bienestar sigue teniendo una base sorprendentemente cotidiana. Un minuto. Tres momentos. Y la calma empieza a volver.
¿Te animas a probarlo 7 días seguidos?




